Canción por canción

1. Ana María
Puedo decir que fue mi primera canción. Escrita en agosto de 1994, en la calle de Neufchatel, número 72, en Bruselas. Me pasé todo un verano encerrado en el piso. Ana María tiene una ingenuidad entrañable por pasar del acorde de Re menor a Do Mayor para abordar el tema. Lo que le da una frescura insuperable a mi primera melodía.

2. Cornudo y corneado
En la calle Leon Lepage, en casa de Xavier Doyen, en agosto de 1998; meses de verano, calor, chaqueta de cuero y libertad. Intenso trabajo y canciones divertidas al estilo de Brassens.

3. La psicodelia
Cantaba la melodía mientras caminaba por la sierra y me creía ser el director de una orquesta militar. La letra resume todo un final de siglo caótico y ecléctico de aquel Madrid cibernético que no sabía bien a dónde iba.

4. La Madame vienesa
Me encanta el despliegue de acordes de esta canción, en guitarra. Thierry Poull tenía una fenomenal versión, para guitarra también. Al final decidimos utilizar el arreglo para piano de María Calvo que es más narrativo para la historia.
Me acuerdo que se la canté a François Rauber, en su casa, en París. Le recordaba esa cadencia, el estilo de esa canción tan dulce de Brel, " L'Ostendaise ".

5. La voz con son
Mi madre me la escuchó cantar mientras ella hacía las cosas de la casa, desde mi habitación de la casa paterna. Cancioncita con sabor muy popular. Me acuerdo que me dijo: " Qué melodía más bonita ".

6. Ningún
Se me ocurrió en la estación de autobuses de Motril, en la provincia de Málaga. Fernando Cubo tocaba en la flauta una melodía judía y yo cantaba algo, siguiendo aquella melodía. Me acuerdo también de la sonoridad de aquella sala de espera de la estación, por la tarde, con el calor sofocante del sur.  

7. La camarera
En el viejo Madrid de Alonso Martínez, había un bar llamado " El boulevard ". Iba a ver a una camarera todos los viernes, se llamaba Inmaculada. La observaba hacer detrás de la barra: Servir, sonreír y andar hacia mí. La letra la concluí, con mucho trabajo, el primer día del año de 1999. Por la mañana, muy temprano.  Tiempo sagrado en el que no paraba de trabajar !  

8. La ventana
Me inspiré mirando por el balcón de la casa de Segovia. Veía todas las ventanas, en hilera, como colmenas apiñadas, cada una como un cuadro y su historia
diferente. El piano que hizo María Calvo, maravilloso.

9. Marusella
Era una prostituta de la Gare du Midi. Me acuerdo que tenía los labios pintados siempre de un rojo intenso. El ritmo central de bossa nova me costó muchísimo aprendérmelo. La melodía del estribillo era una de las más tarareadas por la gente.

10. Tengo en la cara tristeza
Sentado en la catedral de Segovia, en un hueco de piedra de su habitáculo interior, o paseando solo por las callejuelas que dan a la iglesia de San Nicolás. Mi sentido religioso y profano de la canción, resumido en este tema. Y a pesar de la tristeza de algunas cosas, siempre da por cantar.

11. Oledilé
De viaje a Lisboa en tren, desde Madrid, por la noche. Escuché a un negrito portugués cantar unos fonemas que malamente logré apuntar en una libreta.
Luego hice esa melodía tan africana.

12. Vamos a hablar
Ha sido un " Ne me quitte pas ". La melodía inventada del final, de las más bonitas. Canción romántica en la que el hombre se emociona y pide ternura, una vez más, a la amante.

13. Liabas en tu mano
Historia corta de amor. En un coche, un dos caballos amarillo. Un porro liado, unas cuantas miradas brillantes y algún que otro beso confortable. Ella era guapísima. Amanecería pronto. Hacia calor todavía en septiembre y los caminantes subían hacia la sierra segoviana en busca del frescor puro de la mañana, desde los barrios. La acompañé luego a su casa. Nunca volví a saber de ella, eso fue todo.

14. Yo-yo
Yo-yo no sé bien qué significa. Es la canción al amigo, al amigo de verdad que existe : Mi otro yo. ¿ Un nombre de amigo ? Amigo inventado evocado de lejos. Es un homenaje a todas las grandes amistades que he tenido. Una de mis canciones preferidas y de las más logradas al piano.

15.  Santa Ana
De lo que me acuerdo es de la cantidad de tiempo que me llevo componerla, toda una primavera, un verano ? Trabajé hasta el final la letra y la estructura rítmica. Dude en hacerla en tres tiempos o en cuatro. Al final la compuse en tiempo binario, quedaba más lírica. La emblemática melodía final de guitarra eléctrica la soñamos Thierry Poull y yo, en su casa de Boitsfort.

16. Dónde está la luna
Siempre pensé que esta canción serviría para una película. La narración es parecida a la de un thriller. Mágica siempre hasta el final. Se puede denominar esta obra una canción-leyenda.

17. Todo lo que se va de las manos
Un texto poético perteneciente al libro de " Trayectoria ", recitado bajo los punteos de una guitarra rasgada parecida a uno de los temas de la banda sonora de " Paris-Texas ".

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